
La siguiente recetas es de esas que por muchos años que pasen sigues saboreando allí en algún rincón de tus recuerdos. Es un pastel simple, pero que sorprende por la magnífica convinación de los elementos y la frescura que la zanahoria le aporta al bizcocho. Por cierto, disculpad la calidad de la foto, pero cuando intenté hacer una con el pastel arreglado... Habia desaparecido!!!!
Ingredientes masa:
240 grs. de azucar
180 grs. de aceite vegetal (preferiblemente girasol)
240 gramos de zanahorias ralladas (yo las rayé con la Thermo, pero se puede hacer perfectamente a mano)
90 grs. de pasas sin pepitas
100 grs. de nueces troceadas
4 huevos
240 grs. de harina (normal, no preparado para bizcocho)
1 sobre de levadura royal (yo hacendado, jejejejej)
1 y 1/2 tsp. de bicarbonato (ya se que soy cansino, pero el tarro de bicarbonato de hacendado viene de maravilla para dosificar)
2 tsp. de canela molida.
Cobertura:
1 tarrina de queso de untar tipo philadelphia (yo utilizo el de untar hacendado de tarrina blanca)
60 grs. de mantequilla
240 de azucar glass
1 tsp. de azucar vainillado.
Preparación:
Mezclar la zanahoria rallada, aceite, azucar, pasas, nueces y huevo hasta conseguir una crema lo mas homogenea posible, en el caso de utilizar la Thermo, una vez picada la zanahoria, colocar la mariposa y mezclar con el resto de los ingredientes.
Una vez mezclado, incorporar la harina, levadura, bicarbonato, y canela y mezclar.
Colocar en un molde, preferiblemente de silicona y hornear a 150º durante 45 minutos aproximadamente. Es muy importante no utilizar el horno a mayor temperatura ya que no cocinaremos el interior del bizcocho, asi como no abrir el horno durante la primera 1/2 hora, ya que nos bajaría.
Una vez retiramos del horno, mientras enfria para desmoldar, preparamos el relleno y cobertura.
Mezclamos todos los ingredientes, azucar glass, queso crema, mantequilla a temperatura ambiente y azucar vainillado hasta conseguir una crema de textura similar al yogur liquido.
Desmoldamos y abrimos el bizcocho en una o dos capas, dependiendo de las capas de relleno que queramos poner. Untamos las capas con el relleno, colocamos la tapa y napamos por completo con la cobertura.
Si dejamos reposar en el frigorífico durante un mínimo de 6 horas, se potencian muchísimo los sabores, por lo que recomiendo que la preparéis de un dia para otro.
